Después de dos años de aquella tarde en la que me echaron de casa, ayer volví.
Las paredes me arrinconaban haciéndome sentir que no me querían ahí, y tristemente es cierto...ni las paredes ni la gente que habitaba en ésta vieja vivienda adoraban mi presencia.
La ví a ella. No pude entender el terrible desenlace de su vida mientras yacía en un ataúd que no valía ni dos mangos.
La ví y no sentí culpa.
La ví muerta y recordé todo.
Vi en ella al insignificante ser humano, al ser más desagradable que había habitado en la tierra.
Y no sentí culpa.
Supe que había deseado este momento todo el tiempo.
Y tampoco sentí culpa.
Estaba aliviada.
Jamás iba a volver a cargar con ese envenenante peso.
O quizás esta vez era peor.
Pero no sentí culpa,
y estaba aliviada.
Aquella mujer desagradable que una vez hizo que las paredes me odiaran y las llenó de mi sangre,
hoy,
estaba muerta.
Y no sentí culpa.
Sentí el alivio que siente una persona cuando puede vengarse del asesino de un ser querido.
Y ni las paredes apretándome pudieron contra eso:
Me vengué a mí.
La ví muerta y reí.
Y jamás sentí culpa.
Impersonal
domingo, 6 de enero de 2019
Vacaciones Permanentes
Emily.
Te recuerdo el 31 de Mayo dibujada en la mesa.
Fue tan triste,
no eras sólo para mí.
Un montón de salames aprovechándote,
ninguno lo hacía como yo.
Te recuerdo.
Te recuerdo por lo que fuiste,
conmigo.
Y por lo que fui yo con vos: tu amante.
Sé exactamente el valor
que tuve cumpliendo ese rol.
Te conozco.
Mucho.
Tanto como vos
a mí.
Te recuerdo
ahogándome
asfixiándome
extasiándome.
Te recuerdo
siempre
porque me dolió
irme.
Espero
algún día,
sepas entender
que preferí
vivir
antes que
morir
amándote.
Pibites
Martín, no me cabieron tus mentiras.
Waldo, no sabés cogerme..y sos un sorete.
Daddy, no me gustó que me violaras después de pegarme.
No sé si puedo dejar de amarte.
Abigail, esa noche tomé mucho fernet.
Diego..mis orgasmos duraron hasta ayer.
Nicolás, tu novia no se lo merecía.
Esteban, mi novio tampoco.
Colo, siempre me gustaste.
Natasha, seguís siendo todo.
Rocío, vos no sos nada.
Luciana, la flasheé en tu mirada.
Axel, tu gordofobia me hizo vomitar tres semanas seguidas.
Evangelina, la tuya también.
Kevin, lamento que no hayas entendido que el NO es NO.
Melissa, qué hermosas hubiéramos sido.